Cielo gris, gélida madrugada, frio invierno.
La oscuridad araña segundos al día para
precipitar, impaciente, la noche prematura,
carente de crepúsculo.
Un fondo negro muestra el cielo y
diminutos puntos dorados salpican
el encerado cósmico. Siempre en
movimiento, escondiendo el día tras
la noche y la primavera tras el invierno.
